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viernes, 16 de septiembre de 2011

wilileaks

"NO HAY MEJOR SORDO, QUE EL QUE NO QUIERE OIR""


La reacción de Estados Unidos a la publicación por Wikileaks de los cables diplomáticos indica que en este país es imposible oír su mensaje central: que su aparato imperial persiste en una tarea cada vez más imposible, la extensión de su poder en un mundo que se resiste frente a él.

Sin duda,esa resistencia es consecuencia del hecho de que otros pueblos experimentan el mundo desde sus respectivos puntos de vista. Sin embargo, a pesar de su educación y su experiencia, son incapaces de actuar con arreglo a ese análisis.

La reacción de Estados Unidos ignora en gran parte el contenido de los cables. Los xenófobos exigen que se erradique a los responsables de Wikileaks y los equiparan con "terroristas". Algunos han calificado su comportamiento de "traición", con lo que están pretendiendo tener mando sobre unas personas que no deben ninguna lealtad a Estados Unidos. Otros, más refinados, lamentan el daño causado al ejercicio normal de la diplomacia por unas comunicaciones que no están sometidas al escrutinio público. La ex gobernadora Palin y la secretaria de Estado Clinton, que encabezan bandos opuestos, proceden respectivamente de lo más alto y lo más bajo de nuestra cultura. Y las dos tratan de dar legitimidad, ante sus respectivos electorados, a sus aspiraciones de poder.

Mientras tanto, nuestros dos principales periódicos nos han dado una extraordinaria lección de incapacidad periodistica; Bill Keller, el director del New York Times , ha explicado que sus redactores han consultado con el Gobierno y que no van a publicar material de Wikileaks que pueda poner en peligro la "seguridad nacional". Diana Priest, en The Washington Post , ha dicho que, cuando informa sobre la CIA, siempre pide consejo a la agencia. Está claro que la traducción del término ruso partinost, en Estados Unidos es responsabilidad.

A nadie se le ha ocurrido evocar la descripción que hace Kafka del imperio chino en La muralla china. La muralla, pese a los grandes esfuerzos que se llevaron a cabo, nunca se completó. Peor aún, la dimensión del imperio hacía que fuera imposible gobernarlo. Los leales funcionarios enviados a todos los rincones cumplían las órdenes de unos emperadores que, para entonces, hacía ya tiempo que habían ido al encuentro de sus antepasados. El tiempo transcurría de distinta forma en el centro y la periferia. Los dos ámbitos, eternamente separados, estaban unidos por su adhesión irreflexiva a la rutina.

La China contemporánea obsesiona a las clases dirigentes estadounidenses. En un principio, los chinos eran unos campesinos inmigrantes que, sujetos a una explotación brutal, construyeron nuestro ferrocarril. Ahora, los chinos quieren vendernos los trenes de alta velocidad que nosotros no tenemos. ¿De verdad se han liberado de su pasado y son capaces de desafiar a Estados Unidos, que se considera a sí mismo la vanguardia del progreso humano?

Los cables muestran a los diplomáticos estadounidenses practicando, según los casos, sobornos políticos, presiones brutales, advertencias e injerencias explícitas en los asuntos de otros países. Las personas que actúan de esta forma pertenecen a los círculos más educados, experimentados y cosmopolitas de Estados Unidos. Es indudable que su conducta puede atribuirse en gran parte a las limitaciones de sus puestos. Los funcionarios no tienen la libertad intelectual de quienes participan en seminarios universitarios sobre ética política. No obstante, muchos están convencidos de que sirven a una causa superior, y no solo nacional.

El realismo cínico puede racionalizarse como necesidad moral al servicio de un propósito supremo. El día en el que se publicaron los cables, The Washington Post decía que está comenzando un nuevo debate político nacional, con ataques al presidente (y a muchas de esas personas cultivadas) por considerar que tiene un apego insuficiente a la extraordinaria bondad que encarna la nación estadounidense. Dadas nuestras divisiones internas, los diplomáticos padecen una enorme desorientación: ¿A qué sector del país sirven?

Una ruidosa minoría de ex diplomáticos, ex agentes de los servicios de inteligencia y ex altos mandos militares está en desacuerdo con las políticas que tuvieron que ejecutar. Saben que el enfrentamiento con la Unión Soviética no tuvo como consecuencia inevitable la lealtad de sucesivas generaciones de europeos a Estados Unidos. Para Brandt y De Gaulle, el enfrentamiento abrió también nuevas posibilidades de coexistencia. Estados Unidos no quiso probar esas posibilidades más que en sus propios términos y se propuso cultivar unos sectores de europeos, en la cultura, la economía y la vida pública, con los que fuera posible contar para apoyar la hegemonía norteamericana.

En los años sesenta, en Harvard, el profesor Henry Kissinger organizaba unos seminarios anuales de verano para jóvenes dirigentes de todo el mundo. De 1948 a 1968el Congreso para la Libertad Cultural subvencionó a estudiosos, pensadores y escritores extranjeros, sobre todo europeos, que apoyaban a Estados Unidos. La CIA financió todos esos proyectos de manera encubierta. Cada cual es muy libre de pensar que todo eso es cosa del pasado.

Desde luego, el dinero es un instrumento rudimentario. Con frecuencia, el atractivo gravitacional del poder es más eficaz. ¿Qué, si no, pudo empujar al ministro alemán de Defensa a visitar al embajador estadounidense en Berlín para denunciar a su colega, el ministro de Exteriores, por considerarlo demasiado poco entusiasta sobre la guerra de Afganistán?

Pero ahí reside el problema de los diplomáticos estadounidenses. No solo el poder militar de Estados Unidos es limitado (o autodestructivo). Su modelo económico está fracasando y es posible que sufra graves reducciones de su Estado de bienestar. No está claro que en una situación de grave conflicto social permanezcan intactas sus libertades civiles. La irritación y el enfado que se ven en los informes de los diplomáticos dan fe de una inmensa tensión interna. Muchos se incorporaron al Servicio Exterior por la recompensa espiritual que esperaban conseguir al trabajar en el servicio público. El hecho de que el país al que querían servir esté transformándose para empeorar es una certeza incompatible con la serenidad interior.

La modificación de la diplomacia estadounidense, por tanto, aguarda la resolución de la lucha cada vez más intensa que libra Estados Unidos consigo mismo sobre la naturaleza de su sociedad. El reexamen del imperio exige una visión diferente del reparto interior del poder y la riqueza. La política exterior de Estados Unidos va a ser, durante un tiempo indeterminado, algo que habrá que interpretar como un texto muy complejo, lleno de tantas referencias internas como externa












WIKILEAKS

LOS PAPELES DE TRIPOLI

China, Reino Unido y EE UU tenían una estrecha relación con Gadafi

Hace un par de semanas el periodista Graeme Smith, del diario canadiense The Globe and Mail, encontró unos extraños papeles en Trípoli. Se topó con ellos en el lujoso barrio de Bab Akkará. "Estaban tirados en un montón en la acera, revoloteando en el aire", cuenta desde la capital. "Lo primero que me llamó la atención fueron los mapas: detallados estudios topográficos de los alrededores de Misrata con dibujos de planos de batalla y número de tropas. Cuando miré con más detenimiento, vi que el resto de los papeles incluían confesiones firmadas, informes internos y transcripciones de pinchazos telefónicos". Los recogió y se pasó cuatro días, según cuenta, traduciéndolos del árabe. Ahora están en manos del Gobierno de transición.

Pekín confirma la visita de funcionarios libios, pero niega la venta de armas

Hasta la caída de Trípoli a finales de agosto, la ciudad donde boqueaba el régimen de Muamar el Gadafi había sido un núcleo hermético. Lo fue para los periodistas occidentales que estaban confinados en un par de hoteles de los que solo tenían permitido salir en excursiones propagandísticas organizadas por la dictadura. Abandonada ahora por los últimos leales al coronel, en las oficinas y ministerios vacíos de la capital permanecen miles de documentos que, en su precipitada huida, no tuvieron tiempo de esconder o destruir. Al difundirse el contenido de algunos -habrá más revelaciones-, los secretos del régimen han resultado ser también los de China, Reino Unido y Estados Unidos.

Los documentos más recientes son informes del viaje que realizaron enviados del régimen libio a China el 15 de julio. El propósito del traslado era visitar tres empresas de armas y comprar material por 150 millones de euros. La fecha es el dato crucial, ya que si se produjo la venta, Pekín estaría incumpliendo el embargo de armas impuesto a Libia por la ONU y lo haría beneficiando al bando que combate la comunidad internacional.

"Comenzamos reuniéndonos con Norinco", dice uno de los escritos, "una compañía del norte de China que fabrica armas para las tropas de tierra del Gobierno chino. Envié una lista de las armas y balas que necesitábamos, y la empresa mostró su voluntad inicial de ofrecernos todo lo que hubiera en su almacén, listo para ser exportado. Estaba obviamente preparada para aceptar cualquier pedido para ser fabricado y preparado para entregar la cantidad solicitada al día siguiente. (...)".

La documentación incluye otros dos informes similares con otras dos compañías, los detalles del viaje y dos páginas con listas de material militar en stock y sus precios, donde había, por ejemplo, un misil anti-búnker a 22.120 euros la unidad y se especifica una cantidad de 600, que en total cuestan 13.272.000 euros.

Pekín ha confirmado esta semana las visitas de funcionarios libios a las empresas, pero niega que tuviera conocimiento de esas negociaciones y que saliera ninguna partida de armas de su país. "Ninguna compañía china se mueve en el exterior sin el consentimiento del Gobierno", explica Jesús Núñez, codirector del Instituto de Estudios sobre Conflictos y Acción Humanitaria (IECAH). "El volumen de inversión de China en Libia es de unos 22.000 millones de euros. Tenía ya en el país a miles de trabajadores cuando empezó la revuelta. El objetivo de China es garantizar su seguridad energética, así que no tiene problema en jugar a dos bandas, esté Gadafi o los rebeldes. Parece que China es la única que se salta las reglas. Pero el embargo de armas se impuso a Libia, no solo a Gadafi, y lo han violado todos al proporcionar armas a los rebeldes, como Catar y empresas francesas y de otros países", añade.

La otra mina de secretos era el edificio de seguridad externa de Libia, las antiguas oficinas del jefe de los espías hasta 2007, Musa Kusa, que huyó a Londres a finales de marzo. El pasado fin de semana, el equipo en la capital de Human Rights Watch acudió al edificio abandonado. "Había muchísimos archivos. Mi equipo vio dos libros donde ponía 'Estados Unidos' y otro que decía 'Reino Unido' y empezaron a fotografiarlos", explica el coordinador de la ONG, Alfred Abrahams. Encontraron una carta de la CIA que comienza así: "Querido Musa". En ella se habla de estrechar lazos y acaba: "Estamos deseando trabajar contigo en el interrogatorio del terrorista que hace poco entregamos a tu país. Me gustaría enviar a Libia a dos funcionarios más y te agradecería que pudieran interrogarlo directamente".

En otra misiva, enviada por la CIA el 6 de marzo de 2004 a Trípoli, se refiere a la entrega en Bankok del líder del LIFG (siglas en inglés del Grupo de Combate Islámico Libio) Abdul Hakim Belhaj y su esposa embarazada de cuatro meses. En los papeles se le menciona con el seudónimo de Abdulá el Sadiq. La CIA incluye una prevención: "Debemos tener garantías de que El Sadiq será tratado con humanidad".

"Pese a las garantías diplomáticas que introducen, sabían perfectamente que los presos iban a ser torturados", dice Abrahams. "Lo que hay de nuevo en los papeles no es la relación de los tres servicios de espionaje, sino hasta qué punto esa relación era estrecha: la CIA enviaba preguntas, participaba en interrogatorios...". En otro documento, una carta enviada a Musa Kusa por un funcionario del MI6 da cuenta de la implicación británica al felicitarle por "la llegada a salvo de Abdulá el Sadiq".

Belhaj es ahora comandante de los rebeldes en Trípoli. Ha pasado de ser considerado terrorista, detenido y torturado en Libia, a luchar en el mismo bando con británicos y estadounidenses. Para Núñez, "después de Wikileaks, poco puede extrañar lo que muestran los papeles de las relaciones internacionales y su hipocresia

miércoles, 14 de septiembre de 2011

WIKILEAKS


ERRORES DE WIKILEAKS

Assange pone en peligro vidas con la publicación en bruto y sin editar del 'Cablegate'. El líder de WikiLeaks, su ex socio alemán y un periodista de 'The Guardian', que desveló una contraseña por error, protagonizan esta enrevesada historia

Widney Brown es una luchadora por los derechos humanos con una larga trayectoria a sus espaldas. Trabajó durante nueve años en Human Rights Watch antes de unirse a Amnistía Internacional, donde ahora es una de sus más altas ejecutivas, la directora de Política y Leyes Internacionales. Está profundamente preocupada por la publicación en bruto del Cablegate. La decisión de WikiLeaks de liberar la semana pasada todos los cables del Departamento de Estado sin proteger la identidad de determinadas personas supone que, por ejemplo, regímenes dictatoriales conozcan en estos momentos la identidad de activistas de derechos humanos que ofrecieron información sobre esos regímenes para ayudar a combatirlos. "No poner vidas en peligro es un principio fundamental", dice Brown por teléfono desde su oficina en Nueva York. "Los periodistas lo tienen claro, los investigadores de derechos humanos lo tienen claro y WikiLeaks necesita tenerlo claro".

Assange: "Nuestra obligación es maximizar el impacto beneficioso de la liberación de información"

"En última instancia, WikiLeaks tiene una responsabilidad por lo ocurrido", afirma Brown, de Amnistía Internacional

La historia de cómo el gran portal de las filtraciones llegó hasta el punto de publicar los cables en bruto es un culebrón en toda regla repleto de claroscuros y versiones contradictorias. Fuera cual fuera el motivo por el que Assange decidió publicarlos, el hecho es que decidió publicarlos. "Necesitan comprender que la libertad de información es importante", dice Brown, "pero no causar daños también".

La noticia saltaba en los últimos días de agosto: WikiLeaks empezaba a liberar los Papeles del Departamento de Estado en bruto. Las agencias informaban el 30 de agosto de la publicación de los primeros 130.000 cables. Señalaban que periodistas, activistas y académicos de todo el planeta podían ser víctimas de represalias a partir de ese momento. Entre las fuentes que quedaban al descubierto, se citaba el caso de un funcionario de Naciones Unidas en África Occidental y el de un activista de los derechos humanos en Camboya. ¿Cómo es posible que una organización que lucha por los derechos humanos hiciera semejante cosa? Es la pregunta que recorrió todos los foros. Y en la prensa han aparecido todo tipo de respuestas a esa pregunta, en un maremagno de informaciones contradictorias. Lo mejor, preguntar al que lo hizo. ¿Por qué?

Jueves 8 de septiembre, seis de la tarde. Assange descuelga el teléfono desde la mansión de Ellingham Hall, Norfolk, Reino Unido, donde pasa sus días de arresto domiciliario. Está satisfecho por el impacto que está teniendo la publicación de los cables a escala global. "Cada dos minutos hay una nueva revelación", cuenta. "Está habiendo grandes resultados gracias a liberación del material. En todos los países, la corrupción ha salido a la luz".

-Ese es el efecto positivo de la liberación. ¿Pero qué ocurre si se pierde una vida humana por revelar la identidad de un informante?

-El balance final es complejo. Durante una revolución hay agitación pero también posibilidades de salvar el destino de muchos.

Hay dos versiones radicalmente opuestas sobre lo que ha ocurrido. La de Julian Assange y la de David Leigh, jefe de periodismo de investigación de The Guardian y autor del libro WikiLeaks y Assange. No coinciden en casi nada, salvo en sembrar claroscuros sobre la actuación de Daniel Domschei-Berg, el ex socio de Assange que abandonó la organización hace un año.

Julian Assange sostiene que se ha visto obligado a publicar los cables. Confirma que desde hace tiempo, su organización ha colgado en el ciberespacio copias del material sensible en su posesión para que, en caso de ataque a la organización, la liberación de una contraseña sirviera para que cientos de miles de personas pudieran acceder a los datos. Según su versión, el jefe de investigación de The Guardian es el malo de esta película porque desveló una contraseña que daba acceso a los papeles del Cablegate en el libro que publicó el pasado mes de febrero. "Nuestro sistema habría sido seguro si The Guardian no hubiese desvelado la contraseña", explica. "David Leigh, que es el cuñado del director del periódico, lo hizo como resultado de su estupidez y malicia". Según su versión, el otro malo es el alemán Daniel Domscheit-Berg, su antiguo socio, que abandonó WikiLeaks llevándose el sistema de recepción de filtraciones de la plataforma y la información que había en ese momento en el sistema. El disidente alemán, sostiene Assange, sabía cómo llegar a la base de datos y cómo destriparla con la contraseña. Para demostrar que WikiLeaks es una plataforma poco segura, pasó información a un periodista del semanario Der Freitag. A mediados de agosto WikiLeaks detectó que esa información empezaba a circular con fuerza en Internet.

-¿Pero por qué decidió publicarlos sin editar?

-Nuestra obligación es maximizar el impacto beneficioso de la liberación de la información que se nos facilita. Las reformas estaban en peligro. La información ya estaba en la red. Las agencias de inteligencia y los gobiernos que necesitan ser reformados ya podían acceder al material. Era importante que la prensa pudiera tener la versión original. Nuestra obligación es maximizar las reformas y minimizar daños.

-¿No es más importante minimizar daños que maximizar reformas?

-Los dos son importantes.

La versión del jefe de investigación de The Guardian es bien distinta. En conversación telefónica desde la redacción del rotativo británico en Londres, zanja la cuestión de un plumazo: "Assange nos aseguró que la contraseña estaría muerta una vez nos descargáramos los papeles". Explica que Assange le dijo que los archivos serían eliminados del servidor una vez se descargara el material. "Nosotros no publicamos claves que puedan resultar peligrosas", argumenta Leigh. Relata que el editor australiano no eliminó los archivos del servidor, como se suele hacer en estos casos. Que, en un descuido imperdonable, volvió a usar la misma contraseña para encriptar los mismos archivos. "Cuando escribimos el libro pensamos que esa contraseña había quedado completamente obsoleta", dice Leigh. El periodista británico considera que Assange ha sido negligente en la protección de información delicada que le fue transferida.

Técnicos consultados por este periódico confirman que lo normal, en el manejo de unos archivos delicados que uno aloja temporalmente en un servidor para que alguien acceda a ellos mediante una clave, es eliminar rápidamente esos documentos del servidor para evitar problemas.

A David Leigh le sorprende sobremanera que Assange no mencionara el tema de la contraseña el pasado 4 de agosto, cuando se reunió con el director de The Guardian, Alan Rusbridger, para recomponer relaciones. Que no dijera nada en los siete meses que han transcurrido desde la publicación del libro y que ahora cargue contra el rotativo británico de manera tan feroz.

Según el veterano periodista británico, todo este embrollo tiene su origen este verano, a mediados de agosto, cuando Daniel Domscheit-Berg es expulsado del foro Chaos Computer Club, conocida organización de hackers. Algunos miembros de esta comunidad acusaban al alemán de no devolver el material que se llevó de WikiLeaks cuando abandonó la organización hace un año. "Entonces, Domscheit-Berg decide vengarse", explica Leigh. Como sabe cómo se puede acceder a los cables y quiere demostrar que WikiLeaks es una organización que no maneja bien las filtraciones, da algunas claves a un periodista del semanario alemán Der Freitag para que pueda comprobar que lo que dice es cierto.

Según Leigh, al menos otros dos exvoluntarios de WikiLeaks, Smári McCarthy y Herbert Snorrason, sabían desde hace tiempo donde estaban alojados los archivos y la clave para desencriptarlos. "Cuando Julian se entera de lo de Der Freitag, entra en pánico", relata Leigh. A partir de ese momento, disemina pistas por la Red para que la gente pueda relacionar los archivos encriptados y la clave, para así provocar el verse obligado a publicar los cables sin editar.

James Ball, ex miembro de WikiLeaks que ahora trabaja en The Guardian, sostiene que Assange tenía el plan de publicar los cables sin editar desde el principio. Assange lo niega. "Nunca he defendido la transparencia total", dice airado por teléfono el australiano. "Eso es mentira", replica Leigh. Y recuerda que en los primeros días de la relación con The Guardian, Assange defendía la publicación de los cables sin editar. "Es un mentiroso psicopatológico", dice Leigh. "Nos ha mentido ya tantas veces sobre tantas cosas..."

Desde Berlín, Daniel Domscheit-Berg se defiende vía correo electrónico. Niega que su manera de proceder obedeciera a un deseo de venganza. Coincide con Leigh en que probablemente fue Assange el que diseminó pistas por la Red. "Sí, esa es mi impresión", nos cuenta. "El periodista de Der Freitag no dio suficiente información para que alguien encontrara el archivo. Y yo no he dicho a ningún otro reportero donde estaba el archivo". Domscheit-Berg insiste en que pasó información al periodista alemán para que pudiera comprobar que WikiLeaks no es un sitio seguro. "Durante meses he sido criticado y me han llamado mentiroso por decir que estaba gravemente preocupado con la seguridad de WikiLeaks y su capacidad para controlar los datos". Ese es el motivo, dice, por el cual aún no ha devuelto parte de la información que se llevó.

Son varias las voces que acusan a la plataforma de Assange de no haber conseguido manejar bien la situación, de no haber sabido cumplir con una de sus prioridades: la protección de las fuentes. Bradley Manning, el soldado americano que, presuntamente, pasó los documentos a la plataforma de Assange, sigue en la cárcel. Y los nombres de informantes y fuentes a lo largo y ancho del planeta han acabado siendo desvelados.

"En última instancia, WikiLeaks tiene una responsabilidad por lo que ha ocurrido", dice Widney Brown, de Amnistía Internacional. "Nosotros creemos en la libertad de información pero también creemos que se debe divulgar información de manera responsable". Brown recuerda que ya se produjeron desencuentros entre miembros de Amnistía Internacional y de WikiLeaks cuando se publicaron los Papeles de Afganistán. "No querían tomarse el tiempo de editar los cables. Ahora los temores que teníamos desde un principio se han confirmado. No se han tomado el tiempo de editarlos y han puesto en riesgo la vida de personas con esta publicación".

Assange dice que ha aprendido algunas cosas de este último lanzamiento. Que los medios tradicionales son importantes como gran amplificador, pero que luego es vital que la información llegue a la gente. Eso es lo que sostiene.

-¿Considera necesaria la edición de los cables?

-Al principio, en diciembre, cuando no todo el mundo estaba avisado, la edición era necesaria. Ahora que el Departamento de Estado norteamericano tiene un programa de notificación a los informantes, no tenemos claro que la edición sea ya necesaria, pero preferiríamos hacer lo que podamos.





WIKILEAKS

LA POLICIA TURCA ARRESTA 32 PERSONAS VINCULADAS A ANONYMOUS

La policía turca ha anunciado la detención de 32 supuestos miembros de Anonymous en aquel país. Las detenciones se han producido en 12 ciudades y quieren ser una respuesta a los ataques a distintos webs oficiales lanzados por el grupo tras el anuncio de que Turquía instalará filtros en Internet.

Comunicado español

Por otra parte, en un comunicado, Anonymous asegura que la Policía Nacional ha dicho mentiras. Tras considerar que se ha utilizado la detención de tres miembros como una "cortina de humo para desviar la atención de los desalojos de las plazas de las ciudades" con violencia deproporcionada afirma que se usado este episodio para maquillar "una realidad social deplorable de un gobierno ineficaz". Anonymous desmiente que la policía haya desarticulado la cúpula del grupo en España, porque carece de cúpula,y niega que se haya requisado un servidor, "era un pequeño servidor de IRC anexado a los nuestros". "La prensa, los abogados, los profesionales de las tecnologías de la información, los ciudadanos, todos, se han mofado de tales declaraciones dejando en evidencia la ineptitud de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado", También rechaza cualquier relación con grupos terrorista y manifiesta su oposición al empleo de la violencia. El comunicado proclama su defensa de la libertad de expresión ("no atacaremos ningún medio de comunicación") y llama a los ciudadanos a comprometerse, cada cual con su propio nivel de compromiso, en este combate pacífico.

Europa quiere aumentar las penas

Los países de la UE acordaron este viernes endurecer las penas contra aquellos que lleven a cabo ciberataques como los registrados en las últimas semanas contra el Gobierno francés, instituciones europeas y Citigroup. Según Europa Press, la nueva normativa, que tiene que ser aceptada por el Parlamento Europeo, establece que los piratas afronten sentencias de al menos cinco años si se les declarara culpables de causar daños graves a sistemas informáticos.

También habrá penas más severas para los autores de ataques mediante 'botnets' (redes de computadoras infectadas programadas para usar remotamente) y de robos de identidad. Interceptar datos ilegalmente se convertirá en un delito en la UE.

Los 27 estados miembros de la UE también acordaron aumentar la cooperación policial y judicial creando una unidad de cibercrimen que podría unirse a Europol, la agencia policial europea. "Estaremos preparados para tomar medidas en el futuro basándose en el apoyo total de los estados miembros", dijo a periodistas Tíbor Navracsics, ministro de Justicia y Administración Pública húngaro, tras un encuentro con sus homólogos en Luxemburgo.













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EL SENADO DE EE UU CONFIRMA QUE SU SISTEMA HA SIDO ATACADO POR PIRATAS INFORMATICOS

El grupo Lulzsec se hace responsable del ataque y cuelga en Internet algunos archivos como prueba

El Senado de Estados Unidos ha confirmado que su página web fue atacada por piratas informáticos durante el pasado fin de semana y ha ordenado una revisión de todo el sistema informático. "Aunque la intrusión es un inconveniente, no ha comprometido la seguridad de la red del Senado ni de ninguno de sus miembros", ha asegurado, en un comunicado, la responsable adjunta de la seguridad de la Cámara, Martina Bradford

La cofirmación del Senado se ha producido después de que un grupo de hackers llamado Lulzsec dijeran que habían entrado en la red del Senado. El grupo, que en otras ocasiones atacó la página de Sony y el portal del Sistema de Radiodifusión Pública norteamericana en protesta por un documental que emitió sobre Wikileaks, colgó en Internet una lista con archivos que hacían indicar que habían entrado en la red del Senado.

"No nos gusta mucho el gobierno de Estados Unidos", asegura Lulzsec al inicio de los archivos publicados, para luego asegurar que dicha información es solo una parte de los archivos procedentes de la web. Finalmente pregunta si esa acción es considerada un acto de guerra, en referencia a la propuesta del Gobierno de EE UU de considerar como tales los ataques cibernéticos y su planteamiento de responder a ellos con armas convencionales.

"Ellos han demostrado con certeza que han conseguido entrar y que han encontrado el servidor de archivos", ha explicado Stewart Baker, un antiguo responsable de seguridad cibernética del Departamento de Seguridad Nacional.

"No queda claro por los nombres de los documentos si contienen información sensible. Los hackers podrían haber conseguido el equivalente a un robo en el Senado y se habrían jactado de ello porque consiguieron robar un conjunto de souvenirs de la tienda de regalos", ha indicado Baker, que ahora trabaja para la compañía Steptoe and Johnson LLP.

John Bumgarner, miembro de la Unidad de Consecuencias Cibernéticas, ha asegurado que el ataque de los hackers habrá avergonzado al servicio de seguridad de la Cámara Alta norteamericana. "Todas son directorios válidos", ha afirmado, tras leer los datos difundidos en la red por Lulzsec. "Es muy embarazoso que estoy haya ocurrido porque es una página del Gobierno que pertenece al Senado y (su seguridad) se ha visto comprometida", ha añadido.

Este grupo de hackers también se ha hecho famoso por acceder a la página web oficial de la cadena de televisión Fox y publicar los datos de los participantes de la próxima edición del programa X Factor.








WIKILEAKS

EL GRUPO DE "HACKERS" LULZCEC MULTIPLICA SUS ATAQUES

Además de Sony y PBS, Nintendo y una organización de seguridad han padecido sus asaltos

El grupo de hackers Lulzsec, que ha protagonizado el último ataque a Sony con el robo de un millón de datos de internautas afiliados a sonypictures.com, no cesa en su actividad. Ahora ha trascendido un ataque a Nintendo y a un grupo dedicado a la seguridad, InfraGard, que colabora con el FBI.

Cerca de 180 contraseñas de miembros de la organización en Atlanta han sido robados. Copias de estos datos en el que supuestamente figuran miembros de organizaciones de ciberseguridad vinculados al Ejército de EE UU y ejecutivos de compañías de comunicación, han sido publicados por Lulzsec. InfraGard desconoce cuando ocurrió el ataque y qué método se empleó. Lulzsec accedió a InfraGard tras conseguir datos personales del patrón de Unveillance, una empresa dedicada a combatir filtraciones cibernéticas. Según Lulzsec se trata de una respuesta a los planes de la administración de EE UU de considerar los ataques informáticos como actos de guerra lo que justificaría una respuesta militar.

El hecho es todavía un tanto confuso y hay un cruce de acusaciones entre Karim Hijazi, patrón de Unveillance, entidad que colabora con InfraGard, y Lulzsec. Según Hizaji, el grupo lo sometió a extorsión pidiéndole información sobre botnets (redes que controlan remotamente ordenadores asaltados) y dinero. Hijazi, según su versión, detectó el ataque al comprobar el día 25 que correos suyos que estaban marcados como no leídos figuraban cono leídos. Lulzsec rechaza que sometiera a extorsión a Hijazi quien identificó a los asaltantes tras hacerse pública la intrusión a InfraGard. La contraseña de Hijazi la empleaba también para acreditarse en esta organización y en su Gmail. Según Lulzsec, fue Hizaji quien ofreció dinero al grupo para destruir a sus enemigos y les propuso dar información sobre botnets.

Al margen de este episodio, el nombre de Lulzsec también está asociado a un asalto semanas atrás a Nintendo en el que no se obtuvieron datos personales. Lulzsec ha publicado datos de configuración de sus servidores, pero no información personal. Según el grupo, les gusta la Nintendo 64 y no quieren dañar a la compañía. La publicación de este fallo de seguridad respondería a la intención de dar un aviso a Nintendo sobre sus vulnerabilidades para que las corrija.

Lulzsec es el autor de un asalto a Sony que permitió el robo de un millón de datos personales, parcialmente publicados, y a la televisión pública de EE UU, PBS,en respuesta a un documental sobre Wikileaks que no fue de su agrado. En esta ocasión colocaron en la web de la emisora una falsa noticia.







WILILEAKS

LA WEB DE LA CIA SIN SERVICIO TRAS CIBERATAQUE


El grupo de 'hackers' Lulz Security reclama la autoría del suceso.- Ofrecen un número de teléfono para que los ciudadanos sugieran sitios a atacar.- Anonymous asalta más de 50 webs de Malasia.

El grupo de piratas informáticos Lulz Security ha asegurado, a través de un mensaje en Twitter, que ha atacado en la noche del miércoles la página web de la CIA, que estuvo caída durante unos momentos. Los hackers son los mismos que en el pasado se han atribuido ataques a las páginas del Senado de Estados Unidos, Sony y la televisión pública estadounidense. Un portavoz de la Agencia de Inteligencia ha declarado que estaban estudiando el mensaje de Lulz.

Analistas de seguridad han restado importancia a los ataques de Lulz alegando que el grupo de piratas informáticos están buscando llamar la atención. Lulz no ha colgado en Internet, como si hizo cuando atacó la del Senado, pruebas de tener información relevante proveniente de la página de la CIA.

A pesar de que Lulz Security se presentan más bromistas y activistas que como un grupo con intenciones ilegales, sus miembros han sido acusados de quebrantar la ley y el FBI los está buscando. El grupo, que también ha atacado los sistemas de Nintendo, aseguró en su página de Internet tras atacar la página del Senado que entró en el servidor para poner en evidencia los problemas de seguridad de la red.

Teléfono y Anonymous

La última ocurrencia del grupo, que reivindica sus acciones por sentido del humor ha sido publicar un número de teléfono, cuyo prefijo es del estado de Ohio, para que los ciudadanos escojan sitios que quieren que sean atacados. El número ofrece un buzón de voz para dejar el encargo ya que quienes lo atienden, dos personas con nombre francés, aseguran estar ocupados en sus locuras. Luis Corrons, de Panda Labs, considera que el suministro de un número de teléfono es una propuesta excéntrica porque podrían proponer recibir las sugerencias a través de Internet. No se descarta que la propuesta de un número telefónico tenga el propósito de saturar alguna línea a la manera de una denegación de servicio.

Además de la CIA, Lulzsec es el autor de ataques de denegación de servicio a servidores de sitios de entretenimiento como Eve Online, Minecraft, Legue of Legends y Escapist Magazine. La acción se ha hecho bajo el nombre de #TitanicTakeoverTuesday.

Por otra parte, Anonymous ha atacado esta madrugada más de 50 sitios del Gobierno de Malasia en represalia por haber censurado Wikileaks y sitios de descargas.

Entre las instituciones afectadas están los sitios del Gobierno, el Ministerio de Información, el servicio de bomberos y la autoridad de transporte.






martes, 13 de septiembre de 2011

WIKILEAKS

ANONYMOUS ATACA 70 PAGINAS WEB DE LAS FUERZAS DE SEGURIDAD BRITANICAS Y ESTADOUNIDENSES

El grupo asegura que con la información incautada quieren demostrar "la cultura corrupta inherente a las fuerzas policiales"

El grupo Anonymous reclama en un comunicado que ha logrado adentrarse en los sistemas informáticos de unas 70 páginas web vinculadas con las fuerzas de seguridad en Estados Unidos y Reino Unido. Según la información obtenida por Associated Press, el grupo habría robado 10 gigabites de datos que incluyen direcciones de correo electrónico, números de tarjetas de crédito y otra información de agentes locales.

"Vamos a publicar una cantidad masiva de información confidencial que seguramente humillará, desacreditará e inciminará a agentes de policía en todo Estados Unidos", dice el comunicado. "Queremos demostrar la cultura corrupta inherente a las fuerzas policiales empleando sus propias palabras", además de "interrumpir y sabotear su abilidad para comunicarse y aterrorizar a otras comunidades".

Anonymous es una organización que surgió en internet, tiene miembros en varios países y carece de estructura o portavoces. El movimiento afirma luchar por la transparencia, la libertad de expresión y los derechos humanos. Durante los últimos años han dirigido varios ataques a bancos, empresas multinacionales y Gobiernos.

La agencia Associated Press asegura que no han podido comprobar la veracidad de las afirmaciones de Anonymous, pero las páginas webs de la policía en varias localidades del sur de Estados Unidos, donde el grupo dice haber centrado esta última operación, parecen caídas. Dos oficinas de sheriffs locales sí lo confirmaron.

El comunicado añade que esta última ofensiva es una venganza por las detenciones a miembros de Anonymous en Estados Unidos y Europa en los últimos meses. Hace tres semanas, el FBI organizó varias redadas que terminaron con la detención de 16 supuestos miembros de Anonymous en California, Florida y Nueva Jersey. La agencia norteamericana había emitido 40 órdenes de búsqueda a principios de año durante la investigación de diversas operaciones en defensa de Wikileaks.

Si bien las primeras operaciones atribuídas a Anonymous se centraron en las páginas web de Visa y PayPal, después han boicoteado los servidores de organizaciones tan distintas como la Iglesia de la Cienciología, Sony -aunque el grupo lo negaría después- o la Asociación Cinematográfica de Estados Unidos. Los ataques consisten en robar contenido confidencial de las páginas web o bloquear su acceso saturándolas de tráfico.

Estas operaciones han convertido a Anonymous en uno de los objetivos de la policía y el FBI en los últimos meses. En colaboración con las fuerzas de seguridad británicas detuvieron a 21 personas vinculadas con los ataques al servicio de pagos por internet PayPal, que gestionaba las donaciones a Wikileaks.

WIKILEAKS


ANONYMOUS DESCRITO POR ANONYMOUS

Las declaraciones de los miembros detenidos describen la organización desde dentro Una escisión interna provocó que la estructura logística en España descanse en dos redes desde abril

La polémica sobre si Anoymous tiene o no una jerarquía, generada tras la detención en España de tres de sus miembros a finales de mayo, ha provocado airados enfrentamientos en Internet. Los simpatizantes del movimiento entienden que se trata de una protesta legítima y de un movimiento espontáneo y horizontal mientras que los defensores de la operación policial contra la organización sostienen que son delincuentes que atacan ilegítimamente páginas web. Según el código penal español, podrian cometer el delito de obstaculizar o interrumpir el funcionamiento de un sistema informático ajeno (recogido en el artículo 264), castigado con prisión de seis meses a tres años. Pero al tratarse de una acción coordinada que necesita de la colaboración de un gran número de personas, la responsabilidad penal de cada uno no está clara. El sumario del caso recoge la declaración ante la policía de uno de los detenidos, J. M. Z. F., parado y de origen barcelonés, apodado Mugen, en la que explica desde dentro cómo funciona la organización. Esta es su versión de los hechos

"Un usuario tiene una idea y la desarrolla en un blog de notas público denominado piratenpad", explica. "Si la idea gusta se plantea a todo el canal, y quien quiera colaborar, colabora de distintas maneras". Sobre todo, haciendo publicidad de la operación o participando en ataques DDoS (ataques de denegación de servicio consistentes en saturar una página web determinada hasta dejarla inaccesible).

El arrestado comenzó a participar en los chats de Anonymous en octubre de 2010. "Como un usuario más, participando en ataques DDoS de manera individual conectando el programa LOIC [el que se descargan en sus ordenadores los que quieren participar en una determinada acción] a los servidores de ataque, que eran gestionados por americanos". Así se unió al ataque que sufrió la SGAE en noviembre de 2010. El detenido relata que, más adelante, en febrero o marzo de 2011, se produjo "una división interna" dentro del grupo Anonymous a nivel internacional, "atacándose constantemente los propios administradores entre sí y publicándose muchos datos de las personas que estaban conectados a sus servidores, como nicks, direcciones IP de ordenadores, y contraseñas".

En abril de 2011, por "la inestabilidad del servidor principal", los anonymous españoles se dividen en dos redes: Anonworld y Anonnet. Anonworld es un "servidor privado" de un usuario de anonymous de alias Devnuller (presuntamente, el que utilizaba uno de los detenidos, el gijonés R. T. S.), que "participa activamente en los ataques". Desde este servidor se han concretado, según la declaración, "ataques a objetivos internacionales de Argentina, Colombia, o Chile".

En la red Anonworld hay un canal principal, otro para el "staff" ("que son los administradores", según la declaración) y otro para organizar los ataques. Cinco personas serían los administradores principales: Itzela, "el que manda más del servidor", el que provocó la "ruptura" con la otra sección de Anonymous en España; Alca, que controla los ataques; Nico Robin, la novia de Alca, que "organiza y supervisa el canal"; Patrocon, "con funciones similares a las de Nico Robin"; y Neuro, al que acusa de "jugar a dos bandas entre los anonymous" y de espiarlos y publicar datos de usuarios.

Por otro lado está Anonnet, red en la que participa el declarante. Es un "servidor público" en el que se ha creado un canal específico llamado hispania. Los administradores de los ataques llevados a cabo contra esta última red serían él mismo y un usuario que utiliza los nicks Wicker y Nemesis [Y. D. L. I., tercer arrestado, detenido en Alicante). A Wicker lo define como el "usuario más activo y principal"; uno de los "administradores principales que maneja el programa LOIC y las operaciones de Anonymous"; que busca vulnerabilidades de los sistemas informáticos que se van a atacar; que registra las IP de los usuarios y que propone objetivos de ataque.

Mugen identifica a otros cinco usuarios de Anonnet como los más relevantes: Luna, creadora del canal hispania y locutora de radio con una labor informativa; Subversive, que modera el canal y organiza algunas ideas; Frenólogo, con un papel similar al de Subversive; AnonHispano_Yo; operador del canal que hace algún cartel y da ideas al movimiento; y Anon666, que "está al corriente de los ataques y colabora en ellos".

A pesar de todos los nombres que ofrece Mugen, la policía no ha ido más allá en los arrestos. Los tres detenidos, en Almería, Barcelona y Alicante, quedaron en libertad sin fianza. El proceso judicial se ha centralizado en el Juzgado de Instrucción número 4 de Gijón.

El detenido, que asegura que antes de serlo tenía "la intención clara" de dejar el movimiento y los ataques DDoS después de las elecciones municipales, admitió ante la policía haber participado en las acciones contra las páginas de la Junta Electoral Central, los Mossos d'Esquadra y la UGT como administrador del "hive", un programa para controlar los ataques de la gente que no tiene suficientes conocimientos de informática como para hacerlo por sí mismos.

WIKILEAKS


UN GRUPO DE ANINYMOUS CREA SI PROPIO "WIKILEAKS" PARA RECIBIR FILTRACIONES

Abre dos sitios en Internet para recoger información local y proveniente de asaltos de 'hackers'

Un grupo vinculado a Anonymous, Peoples Liberation Front, ha lanzado dos sitios dedicados a recoger filtraciones de documentos para su posterior publicación. Siguiendo el modelo de Wikileaks, localleaks se orienta a información sobre el ámbito local y hackerleaks convoca al colectivo hacker a suministrar al sitio el botín informativo de sus asaltos.

Según explican el localleaks, el proyecto empezó a gestarse en enero de este año en conversaciones entre Peoples Liberation y Anonymous que trabajaban conjuntamente en la defensa de Wikileaks. En el sitio reconocen la inspiración directa del modelo Wikileaks y aseguran que su prioridad es recoger información sensible que venga de gobiernos locales o funcionarios de los mismos de forma "segura y anónima". Una vez recibido el material se analizará primero que no aparezcan rastros del remitente para asegurar su anonimato y, posteriormente, se buscará dar a la información la máxima exposición posible para alcanzar un profundo impacto político. Para ello, siguen explicando, entrarán en contacto con medios de comunicación de todo el mundo.

El lema del sitio es "Gente ayudando a gente a vivir en un honrado y transparente mundo". Para ello convocan a "quitar el velo del secreto". Con una similar literatura se explican los principios de hackerleaks.

El primer material manejado, explica Forbes, han sido datos de autoridades de Orlando, donde varios sitios de Internet de la administración, de la Cámara de Comercio y de los estudios Univrsal han sido atacados en una campaña de protesta por el arresto de trabajadores de una organización solidaria que carecían de permiso de trabajo.

wikileaks

EL PRESIDENTE DE IRAN DISTITUYE A SU MINISTRO DE EXTERIORES


Nombra de forma interina al responsable nuclear, Ali Akbar Salehí.- La decisión parece indicar crecientes discrepancias internas en la forma de conducir la política exterior

El presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, ha destituido hoy a su ministro de Exteriores, Manuchehr Mottakí, y ha nombrado de forma interina al responsable nuclear, Ali Akbar Salehí. La decisión parece indicar crecientes discrepancias internas en la forma de conducir la política exterior. El ministro despedido había criticado la reciente designación cuatro consejeros presidenciales en esa materia

"Mottakí no ha logrado adaptarse a los puntos de vista del presidente y a su política exterior", interpretaba el sitio web reformista Mardomsalari. Los analistas iraníes consideran a Mottakí un aliado de Ali Lariyaní, el actual presidente del Parlamento y uno de los principales rivales conservadores de Ahmadineyad.

De hecho, Ahmadineyad ya había ignorado a su ministro el pasado agosto al nombrar a cuatro enviados especiales para Oriente Próximo, Asia, la región del Caspio y Afganistán. Diplomáticos y diputados vieron en la medida un nuevo truco del presidente para acumular poder, soslayando el ministerio y creando una estructura paralela. Mottakí se quejó directamente al líder supremo, Ali Jamenei, que tiene la última palabra en todos los asuntos claves del Estado, incluida la política exterior.

El respaldo de Jamenei evitó entonces la caída del jefe de la diplomacia, pero en un nuevo gesto de que Ahmadineyad no se siente intimidado por el líder, mantuvo a sus elegidos como "consejeros presidenciales". El tiempo de Mottakí estaba contado. La carta agradeciéndole los servicios prestados no eclipsa la humillación de que el anuncio de su destitución se hizo mientras se hallaba de viaje oficial en Senegal.

Más sorprendente resulta que para sustituirle haya recurrido al responsable nuclear y sólo de forma interina. Aunque algunos observadores recuerdan que Salehí fue la primera elección de Ahmadineyad para Exteriores en 2005 (y no prosperó por la oposición de Jameneí), este científico devenido político está al frente de la Organización de la Energía Atómica (OEA) de Irán, con rango de vicepresidente del Gobierno.

No está claro si se trata de una medida transitoria o de una forma de esquivar la necesaria aprobación del Parlamento para todo nuevo ministro. En cualquier caso, su elección parece reforzar la centralidad del programa nuclear en la política iraní. Salehí, que al frente de la OEA desde julio de 2009 ha proyectado una imagen de duro, fue no obstante el representante de Irán ante el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) entre 1997 y 2005, durante el mandato del reformista Mohamed Jatamí. Tras el triunfo de Ahmadineyad, fue jefe de la misión iraní ante la Organización de la Conferencia Islámica, según los despachos diplomáticos de EE UU filtrados por Wilileaks, por consejo del propio Jatamí

domingo, 11 de septiembre de 2011

Wikileak

LO QUE OCULTAN LOS GOBIERNOS

El interés por los papeles de WikiLeaks se explica porque revelan como nunca antes hasta qué grado los políticos han estado engañando a sus ciudadanos

El interés global por los papeles de Wikileaks se explica principalmente por una razón muy simple, pero al mismo tiempo poderosa: porque revelan de forma exhaustiva, como seguramente no había sucedido jamás, hasta qué grado las clases políticas en las democracias avanzadas de Occidente han estado engañando a sus ciudadanos.

» 1. La filtración y sus consecuencias. Cuando un viernes por la tarde me entere' de la noticia de la revelacion de los documentos en Wikileak ,se trato' de una situacion que me intranquilizo' pero a la que ese día apenas presté atención. Assange, según entendí, estaba dispuesto a facilitar 250.000 comunicaciones entre el Departamento de Estado y las embajadas de Estados Unidos en una treintena de países, en lo que suponía de hecho la mayor filtración de documentos secretos de la historia.
Me fui dando cuenta poco a poco de las importantes consecuencias que de todo ello se iban a derivar para la maquinaria diplomática de EE UU, para la reputación de su Gobierno, la de sus aliados y la de sus adversarios, me atrevería a afirmar que de todo este asunto se puede extraer ya una primera conclusión,mas que un agudo estado de crisis de seguridad nacional, como anticiparon algunos, lo que verdaderamente se ha instalado entre las élites políticas en Washington y en Europa es una espesa atmósfera de irritación y de embarazosa contrariedad que resulta extremadamente reveladora del alcance y del significado real de los papeles de Wikileaks.

Desde antes de publicarse la primera línea se sucedieron las más diversas manifestaciones en contra, tanto en público como en privado. Portavoces en Washington advirtieron de la irresponsabilidad del empeño que pondría en peligro decenas de vidas, arruinaría nobles esfuerzos diplomáticos vitales para cimentar la lucha contra el terrorismo mundial y debilitaría de forma irremediable la coalición internacional encabezada por Estados Unidos, al exponer a sus socios a situaciones tan embarazosas que dificultarían o impedirían la colaboración entre ellos.

No me sorprendió pues que el presidente Barack Obama calificase las filtraciones de actos deplorables. Tampoco que la secretaria de Estado Hillary Clinton utilizase esos argumentos, casi con esas mismas palabras, durante su primera comparecencia ante la prensa en Washington para condenar las acciones de Wikileaks y lamentar la decisión que, sin atender a los ruegos de su Administración, finalmente tomaron los cinco periódicos que havian tenido acceso al material filtrado.

Lo que se comenzó a revelar dejó seguramente pequeñas las peores pesadillas del Departamento de Estado, al tiempo que levantó quejas amargas de diplomáticos en todo el mundo. No solo quedaban al descubierto algunas de sus maniobras u órdenes menos confesables, sino que también se acumulaban pruebas del doble discurso de los aliados de Washington en los más diversos asuntos, muchos de ellos en clave estrictamente nacional, que veían con estupefacción cómo la publicación de los despachos les dejaba en evidencia, frente a países vecinos y aliados y frente a sus conciudadanos, quienes descubrían con comprensible irritación opiniones, declaraciones o acciones de sus líderes que les habían sido convenientemente ocultadas.

» 2. No dispongo en estos momentos de información precisa, pero resulta evidente para cualquier observador que la Administración estadounidense llegó bien pronto a la conclusión de que su estrategia inicial de condenar las filtraciones, deplorar su difusión y predecir un apocalipsis diplomático como consecuencia inmediata de su publicación no surtía el efecto deseado. Así que pronto se articuló otra muy distinta que encontró con rapidez su camino en editoriales y artículos de opinión en importantes periódicos, revistas y televisiones de Estados Unidos y de otros países.

Más que mentiras o engaños, los telegramas mostrarían las habilidades de los diplomáticos estadounidenses, según esta nueva interpretación apoyada sobre todo por medios conservadores. Más que sus fracasos, la información que se iba conociendo pondría de relieve cómo la maquinaria de Washington se conduce, en privado, según los mismos altos principios proclamados en público desde los púlpitos oficiales del Capitolio. Y en toda ocasión, América demostraría profesar más atención a los intereses de la seguridad internacional que a los suyos propios.

Como casi siempre y para desgracia de del mundo libre se dio también una versión elaborada de las exculpaciones anteriores, que comenzo' cuando algunos periodicos que respenden a los gobiernos y no a sus ciudadanoslos, sostuvieron sin rubor que la mayor parte de los contenidos de los cables filtrados, y aun el conjunto de ellos en su totalidad, no pasaba de la categoría de chambres o chismes sin valor alguno para los ciudadanos en general y para sus lectores en particular, a los que consiguientemente se les robo' la información.

» 3. Mintiendo a los ciudadanos. Nada de lo anterior resultó cierto, naturalmente, como a estas alturas han podido comprobar por sí mismos los millones de lectores que han seguido con avidez la información en periódicos responsables, webs, blogs y demás contenedores informativos en todo el mundo. Sería tarea vana dedicar mayor esfuerzo a refutarlo. Por el contrario, tengo para mí que el interés global que han provocado los papeles de Wikileaks se explica principalmente por una razón muy simple, pero al mismo tiempo muy poderosa: porque revelan de forma exhaustiva, como seguramente no había sucedido jamás, hasta qué grado las clases políticas en las democracias avanzadas de Occidente han estado engañando a sus ciudadanos.

La lista que dejan al descubierto los papeles de Wikileaks es larga, y no pretendo aquí realizar un recuento exhaustivo. La enumeración de algunas de entre ellas, sin embargo, sí resulta imprescindible para la argumentación , pues la mayoría afecta a los fundamentos democráticos de nuestras sociedades.

Decenas de miles de soldados libran en Afganistán una guerra que sus respectivos primeros ministros o presidentes consideran de imposible victoria. Decenas de miles de soldados sostienen con sus esfuerzos a un Gobierno cuya corrupción es conocida y tolerada por aquellos que les enviaron a luchar.


Los gobiernos occidentales involucrados cree firmemente en la posibilidad de que el país sea viable a medio plazo, por no hablar ya de su altamente ingreso al club de las democracias, objetivo declarado de los combatientes. Así que a nadie debería sorprender que el vicepresidente afgano traslade al extranjero millones de dólares en maletines con el consentimiento de sus patronos en aras de mantener la fachada de que el país asiático cuenta con un Gobierno si no decente, al menos semi solvente.

Pakistán se ahoga en la corrupción, mantiene un arsenal nuclear en tan lamentable estado que cabe razonablemente temer por su seguridad y ayuda a grupos terroristas que se emplean a fondo contra India y en países de Occidente. Dinero en abundancia proveniente de donantes en Arabia Saudí o los emiratos del Golfo financia también el terrorismo de grupos suníes sin que Estados Unidos denuncie a sus firmes aliados en la región como potencias del mal ante las tribunas internacionales. Clinton o alguno de sus subordinados más directos ordenó espiar en la ONU no solo a un grupito de países sospechosos desde siempre por su excentricidad en la geopolítica global y sobre cuya necesidad de ser espiados parece existir consenso entre los más desenvueltos sino al propio secretario general de la organización sin que este, que se sepa, haya exigido explicación alguna a semejante violación de su estatuto internacional.

Parecería ahora, que aquellos que sostienen que los papeles de las embajadas no contienen novedades de envergadura,y que los ciudadanos estaban ya al corriente de todo lo anterior, así como del resto de exclusivas de impacto que han inundado las primeras páginas de los periódicos de todo el mundo. No voy a insistir más en la controversia de tal aseveración. Me interesa más señalar que la publicación de los cables secretos revela por añadidura que, colectivamente, la clase política en Occidente era consciente de la situación en Afganistán, de las turbias maquinaciones de Pakistán o de las ambigüedades de los países árabes aliados de Washington, por limitarme únicamente a los ejemplos antes citados, en un ejercicio de doble moral sin muchos precedentes conocidos. Sabían, pero ocultaban. Y los destinatarios de semejante impostura eran sus electores, las sociedades con cuyo esfuerzo en soldados y en impuestos se sostiene la guerra en Afganistán. No me parece ya exagerada la comparación de agudos observadores, como John Naugthon, cuando señalan que el régimen de Karzai resulta igual de corrupto y de incompetente que el Vietnam del Sur sostenido por Estados Unidos en los setenta. Y que Washington y la OTAN se están hundiendo en una ciénaga, la afgana, cada vez más similar a la que sufrió Estados Unidos con el régimen de Saigón hace cuarenta años.


4. La incompetencia de las élites políticas. Sin duda argumentarán los más cínicos que nada de todo esto resulta ajeno a la forma en la que tradicionalmente se ha conducido la alta política internacional, y que el del oficio consiste precisamente en el mantenimiento de los secretos diplomáticos, sin los cuales el mundo resultaría más ingobernable si cabe y por ende más peligroso para todos. Las clases políticas a ambos lados del Atlántico vienen por ello a transmitir un mensaje tan sencillo como ventajista: confíen en nosotros; no intenten desvelar nuestros secretos; a cambio, les ofrecemos seguridad.

¿Pero cuánta seguridad ofrecen realmente a cambio de aceptar tamaño chantaje moral? Poca o ninguna, pues se da la triste paradoja de que se trata de la misma clase política que se mostró incapaz de supervisar adecuadamente el sistema financiero internacional cuyo estallido provocó la mayor crisis desde 1929, arruinó a países enteros o condenó al desempleo y a la depauperación a millones de trabajadores. Los mismos responsables del deterioro de los niveles de vida y de riqueza de sus conciudadanos, del incierto destino del euro, de la falta de un proyecto europeo de futuro y en fin, de la crisis de gobernanza global que atenaza al mundo en los últimos años y a la que no son ajenas las élites en el poder en Washington y Bruselas. No estoy segura de que mantener ocultos los secretos de las embajadas nos garantice una mejor diplomacia o un desenlace más benigno a las encrucijadas actuales.

Las incompetencias de los Gobiernos occidentales respecto a la crisis económica, el cambio climático, la corrupción o la agresión militar ilegal en Irak y otros países han quedado abundantemente expuestas ante la opinión pública en los últimos años. Ahora sabemos además, gracias a los papeles de Wikileaks, que todos ellos son conscientes de ello y que solo la inercia de las maquinarias oficiales y el poder de mantener los secretos les evitan tener que rendir cuentas ante los ciudadanos, razón última en una democracia.

Ese poder inmenso, el de evitar que la verdad aflore, el de mantener secretos los secretos, es el que ahora, siquiera de forma parcial, limitada, ha venido a quebrar las revelaciones que nos ocupan.

Comprendo bien que, ante semejante destrozo en sus reputaciones, tanto para el Gobierno de Estados Unidos como, en un tono menor, para sus aliados occidentales resulte irresistible centrar la culpa en Julian Asssange. Ahí creen tener un blanco fácil. ¿Cuáles son sus motivaciones? ¿Qué inconfesables procedimientos emplea? ¿Por qué y bajo qué condiciones cinco grandes medios de prestigio internacional accedieron a colaborar con él y con su organización? No son preguntas ilícitas, naturalmente, y han sido contestadas a satisfacción por los directores de los cinco periódicos que han llevado adelante este proyecto, pese a que el bonbardeo oficial o peor aún, el bombardeo sicario que se vw ciertos periódicos y televisiones insista una y otra vez en lo contrario.

» 5. Assange y los procedimientos.Los periodicos mencionados mantuvieron varias reuniones con él en Suiza, y lo único que se discutió en todos los encuentros fue la conveniencia de acordar un calendario común de publicación y la exigencia de proteger nombres, fuentes o datos que pudiesen poner en riesgo la vida de personas en países en los que la pena de muerte sigue vigente, o en los que no rige el Estado de derecho como se disfruta en Occidente.

No hubo petición económica alguna por su parte ni por parte de los periodicos, los papeles, en sí, ofrecen una fiabilidad fuera de todo cuestionamiento y nadie, ni siquiera en las filas de los adversarios de su publicación, empezando por la Administración estadounidense, ha dudado de su autenticidad.

Tanta obsesion por centrar la atención en Assange y sus métodos, tanto interés por escrutar sus motivaciones, tantas maniobras por destruir su reputación personal contrastan sin embargo con la colosal falta de respeto, cuando menos, que los diplomáticos estadounidenses muestran hacia las legislaciones, las normas y los procedimientos de los países en los que ejercen su oficio.

Lo más importante de las revelaciones de Wikileaks son sin duda alguna las propias revelaciones, pese a que gran parte de la cobertura mediática sobre Assange haya preferido hurgar en los supuestos pactos inconfesables con los periódicos, en la financiación de su organización, o en unas acusaciones de agresión sexual cuya debilid juridica a expensas de lo que finalmente determine la justicia sueca si se produce la extradición, no deja de resultar inquietante.

Y pese al fascinante debate que se ha abierto sobre el futuro del periodismo y las nuevas tecnologías en la era de Wikileaks, tampoco debería este centrar ahora todo el interés de los periodistas. Resulta de todo punto imprescindible insistir por ello en que nos encontramos ante noticias de cuya importancia solo fingen dudar aquellos interesados en ocultar los daños que han causado en nuestras democracias

» 6. Los daños morales. Desconozco de quién partió la orden. No sé si se trató de una directiva recibida de Washington o fue producto del espíritu emprendedor del propio jefe de la legación. Pero la determinación en ambos asuntos, por lo que conocemos del relato detallado de los hechos, fue rotunda: cerrar los casos de la Audiencia Nacional a como diese lugar e impedir los negocios con Irán de firmas españolas

De forma similar, los diplomáticos estadounidenses en Berlín advirtieron al Ejecutivo alemán de las graves consecuencias de proseguir con el procedimiento legal contra los agentes de la CIA acusados de secuestrar a Khaled El-Masri, ciudadano germano, y trasladarlo a Afganistán para ser interrogado bajo tortura. El-Masri fue posteriormente abandonado en Albania toda vez que los agentes descubrieron que habían secuestrado a la persona equivocada. El secuestro y la tortura son delitos graves. Ningún Gobierno, tampoco el de Estados Unidos, debería contemplarlos con la indulgencia que transpiran los documentos secretos. Presionar a un Gobierno aliado para evitar que los acusados sean investigados resulta inaceptable y, francamente, encaja con dificultad con la idea de que los papeles de Wikileaks muestran tan solo a diplomáticos estadounidenses haciendo mal que bien su trabajo

La distancia entre los objetivos y los medios empleados para conseguirlos resulta por ello de una desproporción devastadora. El caso Couso sigue abierto, un desarrollo que en última instancia honra y salva al sistema judicial español. Los raquíticos intercambios comerciales y financieros de las empresas y bancos españoles afectados de poco servían para avanzar la causa de los ayatolás, ciertamente inquietante por lo demás. Pero a cambio de lograr tan escuálido resultado no se dudó en violar todos los procedimientos. Una democracia se compone de los más diversos elementos, instituciones y normativas: elecciones con regularidad, jueces independientes y prensa libre, entre muchos otros. En la base se encuentran los procedimientos. Cuando se atropellan estos últimos, se pone en riesgo todo lo anterior.

Eso es lo que, en última instancia, muestran los papeles de Wikileaks: un desprecio constante por los procedimientos incompatible no solo con el funcionamiento de las instituciones de un país sino también, o especialmente, con la mejor tradición legal y democrática de Estados Unidos. De paso, en su destrozo, daña más allá de cualquier reparación posible la imagen de tantos Gobiernos que muestran, a la luz de lo revelado hasta ahora, una necesidad de acomodo y una triste desnudez moral que resulta patética a ojos de los ciudadanos.

Es de justicia aceptar que existe una distinción fundamental entre el Gobierno elegido por los ciudadanos de un país, temporal siempre en su ejercicio del poder, y el aparato militar, burocrático o diplomático en el que aquel se sostiene, pero al que no siempre controla, o lo hace de forma superficial, que en numerosas ocasiones funciona al margen y casi siempre con un deficiente grado de rendición de responsabilidades. Esta idea antigua, formulada hace ya cien años por Theodore Roosevelt en su plataforma progresista de 1912, es lo que las revelaciones contenidas en los papeles filtrados vienen tristemente a certificar.

No digo que Obama o Clinton no deban ofrecer explicaciones. Me limito a constatar que casi todo lo que hemos conocido por los cables tuvo lugar al margen e independientemente de quién ocupaba la cúpula del poder en Washington. Que con seguridad sucedía de forma similar antes de tomar posesión la actual Administración demócrata y con probabilidad seguirá sucediendo cuando esta haya abandonado la Casa Blanca.

» 7. Las obligaciones de los periódicos. El poder detesta la verdad revelada, escribía sir Simon Jenkins en The Guardian a propósito de Wikileaks. Yo añadiría que, sobre todo, el poder teme la verdad cuando la verdad no coincide con su discurso.
Vinieron luego las conversaciones con el resto de diarios, la evaluación de los pros y los contras, el cuidadoso sopesar de las consecuencias, los días y las noches y de nuevo los días de cavilaciones. Pero hubo algo que nunca, nadie de los que participaron en todo el proceso puso jamás en duda: lo verdaderamente responsable, lo legal y lo importante para las sociedades democráticas a las que se dirigen y con cuyo impulso y progreso se sientes comprometidos,y era dar a conocer la historia.

Publicar informaciones confidenciales, reservadas o cuyas consecuencias políticas, económicas o sociales exceden de lo común plantea siempre un dilema, sobre todo si se trata de documentos de los que los Gobiernos puedan aducir, con razón o sin ella, que amenazan la seguridad nacional o la vida de determinadas personas. Dar a conocer esas informaciones pone a prueba algunos límites morales. Por supuesto, también tantea los contornos de determinadas normas legales. A veces puede ser irresponsable. Y siempre resulta incómodo.

Los papeles del Departamento de Estado no han sido una excepción. Y en verdad no suelen darse tantas: la situación no se ha producido en más de una decena de ocasiones. Puedo entender las objeciones oficiales a hacer públicos ciertos detalles, operaciones aún en marcha, nombres o lugares por el alto riesgo que su publicación comporta. A evitarlo los periodistas han aplicado toda su capacidad profesional, que es mucha, así como a proveer del contexto necesario una información que de por sí puede resultar prolija en exceso y difícil de seguir en todas sus consecuencias.

No comparto, naturalmente, otras objeciones. Sobre todo aquellas que persiguen mantener ocultos hechos que no ponen en riesgo más que la carrera política o la estatura moral de quien ha emitido opiniones francas, en demasiadas ocasiones contrarias a aquellas que sostiene en público, en el convencimiento de que su doble juego no corría riesgo alguno de acabar en las primeras páginas de cinco periódicos de alcance internacional.

Soy consciente de que publicar esta información pese a las objeciones de los Gobiernos supone correr determinados riesgos. Pero también sé que resultaba de todo punto impensable escamotearla a ambos lados del Atlántico, el relato detallado de lo que los Gobiernos, así como el de Estados Unidos, hacen en nombre suyo, en el convencimiento de que, finalmente, la información redundará siempre en un ciudadano más comprometido con la democracia.

Es tarea de los Gobiernos, no de la prensa, mantener los secretos mientras puedan, y no seré yo quien discuta su derecho, ciertamente legítimo, a hacerlo así siempre que ello no encubra hechos dolosos o engaños a los ciudadanos.

Pero el principal de los deberes de la prensa es publicar aquello que haya averiguado, y en buscar las noticias allá donde las pueda conseguir. los periódicos tienen muchas obligaciones en una sociedad democrática: la responsabilidad, la veracidad, el equilibrio y el compromiso con los ciudadanos.

Los ciudadanos responsables tambien tenemos deberes y obligaciones en una sociedad democratica, y entre ellas no se encuentra la de proteger a nuestros gobiernos de revelaciones embarazosas.

sábado, 10 de septiembre de 2011

wikileaks

LOS INTERNAUTAS ROMPEN UNA MORDAZA JUDICIAL EN GRAN BRETAÑA


Un juez había prohibido a 'The Guardian' publicar un informe sobre contaminación provocado por una multinacional en Costa de Marfil

Un juez británico ordenó que el material obtenido por un periodista de The Guardian sobre los manejos de una multinacional debían mantenerse secretos. Tampoco podía publicarse ninguna información sobre la propia orden del juez. Twitter y otros blogs de la red social, sin embargo, rompieron el silencio.

El conflicto data de 2006 cuando una compañía de transporte, pagó a una empresa local de Costa de Marfil para deshacerse de 400 toneladas de gasolina de baja calidad. El operador contratado se limitó a esparcirla por las cercanías de la ciudad de Abidjan. Según The New York Times, 85.000 personas necesitaron cuidados médicos, paralizando el frágil sistema sanitario del país. Ocho personas fallecieron a causa, al parecer, de la exposición a esta basura química.

Trafigura pagó, en 2007, 225 millones de dólares al Gobierno de Costa de Marfil pero no reconoció la culpabilidad en el caso. Hace un mes, en un proceso en Gran Bretaña, la empresa acordó pagar 1.500 dólares por persona a 30.000 residentes de Costa de Marfil por lo sucedido, pero alegando que no pudo prever ni la peligrosidad ni los reprochables actos de la empresa subcontratada. Sin embargo, un informe científico solicitado por los abogados de Trafigura desmentiría esta ignorancia. El informe cayó en manos de un redactor del citado diario. Trafigura acudió al juez pidiendo protección ante la filtración de un documento confidencial.

El documento, sin embargo, se filtró en Wikileaks antes de la prohibición judicial, lo que permitió a un miembro del parlamento británico hacer una pregunta sobre el tema. Aunque las intervenciones en el parlamento no pueden ser objeto de censura, la orden que silenciaba la existencia del documento seguía viva. Pero varios internautas localizaron el debate en una web del Gobierno británico y empezaron a difundir su existencia en Twitter y otros sitios. Entre los mensajes se incluían llamadas a la desobediencia de los reporteros británicos para que enlazaran a los mensajes de Twitter. El escándalo organizado, que incluía crípticas referencias a Twitter en el propio The Guardian, provocó que la empresa liberara la pasada semana el documento junto a una declaración en el sentido de que no se trataba de un estudio definitivo que permitiera prever el daño ocasionado.

El autor del primer mensaje en Twitter sobre el documento comentó que este episodio demuestra a los detractores de Twitter que con 140 caracteres se pueden decir muchas cosas.

lunes, 5 de septiembre de 2011

WIKILEAK

EL ''EFECTO STREISAND ''

Los internautas reaccionan al cierre de webs copiándolas como hicieron con fotos de la cantante

El novelista John Grisham no hubiera planeado una trama más enrevesada. Una lista de clientes del banco suizo Julius Baer, con sede en las Islas Caimán, llega a medios de comunicación y agencias tributarias de EE UU y Alemania. El banco investiga a uno de sus antiguos empleados y, a la vez, lleva a juicio por difamación a un sitio de Internet que acumula datos de, al menos, una decena de clientes. Al final, un juez federal de EE UU ordena el cierre del sitio web. Miles de internautas se indignan. Grupos de derechos civiles claman que se trata de una violación de la libertad de expresión.

El banco Julius Baer ha investigado a un antiguo empleado de las Islas Caimán, el ex jefe de operaciones Rudolf Elmer, creyendo que ha podido filtrar la información a Wikileaks, al fisco y a diversos medios de comunicación. Esta información lleva en la Red desde 2005. Hasta ahora, ninguna de las múltiples investigaciones ha dado resultados. Hasta que el juez federal Jeffrey White, de San Francisco, ordenó el pasado viernes el cierre de la página wikileaks.org. Al juez se le acusa ahora de no conocer realmente la naturaleza de Internet, porque segundos después de que ordenara el cierre de wikileaks.org aparecieron en la Red cientos de sitios con el mismo contenido, entre ellos un wikileaks.es, bajo dominio español.

Ésta es una demostración perfecta de lo que los internautas han bautizado como el efecto Streisand, que ocurre cuando un intento de censurar contenidos en Internet acaba teniendo consecuencias no esperadas. Este efecto se bautizó con el apellido de la cantante Barbra Streisand porque ésta denunció en 2003 al fotógrafo Kenneth Adelman por colgar una foto aérea de su casa en el sitio web californiacoastline.com. Desde entonces, esta foto es una de las más colgadas en foros y páginas web.

Wikileaks ofrece a cualquier usuario que lo desee la posibilidad de alojar documentos confidenciales sin la necesidad de aportar datos personales. Se define como un grupo "cuyo interés principal es destapar regímenes opresivos en Asia, el antiguo bloque soviético, el África subsahariana y Oriente Próximo". Por ahora cuenta con más de un millón de documentos, entre ellos un manual militar sobre el funcionamiento de la base de Guantánamo, en Cuba, y normas de actuación de las tropas estadounidenses en Irak.

El ex empleado Elmer, que ha llegado a ser sometido a un detector de mentiras, nunca ha admitido ser el autor de las filtraciones


Un ex banquero suizo entrega a Wikileaks los datos de 2.000 cuentas secretas

La filtración afecta a multinacionales y a más de 40 políticos de varios países

Ya no solo la diplomacia mundial está pendiente de las revelaciones de Wikileaks. Rudolf M. Elmer, antiguo responsable de las operaciones del banco de negocios suizo Julius Baer en el paraíso fiscal de las islas Caimán, ha entregado en Londres al responsable de Wikileaks, Julian Assange, dos discos informáticos con los datos de 2.000 cuentas secretas pertenecientes a unos 40 políticos y "pilares de la sociedad" y hombres de negocios, "gente que ha hecho fortuna en las artes y en los conglomerados multinacionales en los dos lados del Atlántico".

Ni Assange ni Wikileaks parecen conocer todavía el contenido de esos dos discos informáticos y quieren procesar la información de forma muy cuidadosa antes de difundirla, probablemente dentro de unas dos semanas. Pero en una rueda de prensa en el Front Club de Londres, Assange y Elmer explicaron que contienen datos de operaciones secretas realizadas entre 1990 y 2009 con el fin de evadir el pago de impuestos. Los datos proceden de las cuentas de tres bancos, incluido Julius Baer, y afectan a varios países, incluidos Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, Austria y algunos de Asia.

Elmer trabajó durante casi 20 años para Julius Baer y era desde hacía ocho el responsable de sus operaciones en las islas Caimán cuando fue despedido en 2002. En 2005 pasó 30 días en la cárcel por revelar secretos bancarios y el próximo miércoles ha de comparecer ante un juez en Zúrich para responder de nuevas acusaciones de revelación de secretos. Él sostiene que los datos que ha revelado no están bajo la jurisdicción de las autoridades suizas sino de las de las islas Caimán, un archipiélago caribeño con un altísimo nivel de vida gracias al turismo y a su industria financiera.

Al entregar estos documentos a Wikileaks, Elmer intenta llamar la atención de la sociedad sobre lo que él considera que es un sistema injusto diseñado para permitir a los ricos el lavado de dinero y que lo ha hecho porque ni las universidades, ni los Gobiernos, ni los medios suizos le han hecho caso cuando ha denunciado estas prácticas. Explicó en concreto que en su día escribió al ministro alemán de Finanzas, Peer Steinbrück, ofreciéndose a entregarle esos datos, pero que nunca obtuvo respuesta. O cómo, después de sus primeras revelaciones, la industria intentó llegar a un acuerdo con él a cambio de dinero.

Y no ha aceptado ningún pacto porque, según dice, "el hombre de la calle ha de saber cómo funciona el sistema", un sistema que permite a los ricos y a las empresas eludir el pago de impuestos. "Estoy contra el sistema. Sé cómo funciona el sistema. He estado allí y sé como funciona el día a día de este negocio", declaró. Es decir, qué hay que hacer para hacer llegar dinero ilegal a las cuentas secretas de los paraísos fiscales.

Elmer, que tiene su propia página de Internet para difundir documentos secretos, no quiso explicar cómo ha obtenido el material que había entregado a Wikileaks. Solo dijo que le ha llegado a través de varias fuentes, que quiere mantener esas fuentes en el anonimato y que está dispuesto a aceptar "la responsabilidad de esto". Tuvo especial interés en subrayar que su relación no es con Julian Assange, sino con Wikileaks. "Voy a decirlo otra vez. Wikileaks", insistió. Y, refiriéndose al sistema bancario suizo, dijo gráficamente: "Empecé estirando de la cola de un ratón y se convirtió en un dragón que escupía fuego".

Assange afirmó que no sabe si Elmer es la fuente de Wikileaks y que, debido a la forma en que trabajan, no tiene tampoco forma de saberlo. Admitió que no conocía el contenido de los discos informáticos que le había entregado Elmer, pero que los datos que en el pasado había desvelado este sobre el banco Julius Baer habían permitido conocer mejor cómo se lleva a cabo la evasión fiscal, la ocultación de ingresos procedentes de actividades criminales y "la protección de activos de quienes están a punto de perder el poder político".

sábado, 3 de septiembre de 2011

wikileak

POR QUE' ABANDONE' WIKILEAKS [ REPORTAJE DE JAMES BALL ]


Un antiguo empleado de la organización relata cómo fue aumentando su consternación durante los tres meses en los que trabajó para Assange

El pasado mes de noviembre me incorporé a Wikileaks para trabajar durante un trimestre. Pocos días después sufrí el primer choque cultural, cuando Julian Assange reunió a su equipo de confianza y a varios seguidores en Ellingham Hall, una mansión propiedad del fundador del Frontline Club y defensor de Wikileaks, Vaughan Smith.

Había un espíritu cada vez más similar al de una secta en el interior del grupo

En torno a la mesa del comedor, el equipo esbozó un plan para los meses siguientes, destinado a hacer públicos los cables diplomáticos estadounidenses filtrados de forma selectiva, con el fin de lograr la máxima repercusión. La primera fase consistiría en publicar unos cables escogidos, importantes -y cuidadosamente editados- a través de The Guardian, The New York Times, Der Spiegel, Le Monde y EL PAÍS. La segunda fase sería extenderlo a otros medios de comunicación.

No obstante, era evidente que iban a quedar numerosos cables de escaso interés para los medios. Varias personas presentes en la reunión -yo entre ellas- destacamos que aquellos documentos, que seguramente ascendían a cientos de miles, no podían publicarse sin ser editados con un cuidado similar. Otros mostraron su desacuerdo con gran vehemencia.

Johannes Wahlström, periodista sueco e hijo del activista antisemita de Wikileaks Israel Shamir, gritó: "Os dais cuenta de que la idea de no publicar todos estos cables es completamente inaceptable para las personas sentadas en esta mesa, ¿verdad?". Julian se puso del lado de Wahlström. De una u otra forma, dijo, había que acabar publicando todos los cables.

Hubo más episodios decepcionantes. En un periodo en el que Wikileaks tenía problemas hasta para reunir 10.000 dólares destinados a la defensa de Bradley Manning, el soldado estadounidense acusado de haber filtrado los cables, Assange prometió en privado varios miles de dólares australianos para financiar Juice News, el grupo responsable de los vídeos humorísticos en apoyo a Wikileaks aparecidos en YouTube.

Se avecinaba el arresto de Julian, acusado de agresión sexual. Consciente de que iba a necesitar dinero para pagar la fianza, buscaba fuentes de financiación. Trató de utilizar los fondos de Wikileaks, el dinero recibido a través de donaciones. Acudió a la Fundación Wau Holland, que administra la mayor parte de las finanzas de Wikileaks, con el fin de pedir una suma sustancial "para el futuro de la organización". Como era su obligación, los responsables de la fundación se negaron porque la defensa legal personal de Julian no era uno de los fines a los que estaban destinadas las donaciones.

Assange intentó entonces obtener el dinero retenido por la división de Wikileaks en Islandia y pidió a los directivos que firmaran una carta autorizando la transferencia del contenido de sus arcas (mucho menores). Cuando pregunté a uno de ellos si esa transferencia era legal, respondió: "No tengo ni idea". Pero firmó de todas formas. Al final, Julian consiguió que le dieran dinero varias celebridades. Pero yo pensé que usar los escasos recursos de Wikileaks para sufragar sus gastos legales personales era una acción indefendible desde el punto de vista moral.

WikiLeaks no es una organización convencional. No tiene junta de gobierno, ni directivos, ni unas normas reales. En un entorno tan febril, y dado que Julian era tan fundamental para el funcionamiento del grupo, no es extraño que algunos pudieran considerar apropiadas esas acciones. De modo que apreté los dientes y decidí seguir adelante.

Sin embargo, mi consternación se intensificó con la aparición de Israel Shamir, un autodenominado "activista de la paz" ruso con un largo historial de escritos antisemitas. A los miembros del equipo nos presentaron a Shamir con el seudónimo de Adam, y sólo varias semanas después de que se fuera -con un inmenso tesoro de cables sin editar- empezamos a descubrir quién era. Empezaron a llegar preguntas de periodistas. Un poco de investigación reveló su desagradable historia, pero me dijeron que Julian no quería que Wikileaks publicase nada que resultase crítico con Shamir. En su lugar, para nuestra vergüenza, hicimos pública una declaración en la que nos limitábamos a distanciarnos de él.

Luego hubo acusaciones aún más graves. Habían visto a Shamir saliendo del Ministerio del Interior de Bielorrusia, el país dictatorial del este de Europa. Al día siguiente, el dictador que gobierna el país, Alexander Lukashenko, presumió de que iba a crear un Wikileaks bielorruso para demostrar que EE UU estaba dando dinero a sus rivales políticos.

Tras las elecciones generales, se produjeron decenas de detenciones de activistas de la oposición, pero Shamir escribió un artículo en el que plasmaba la idílica imagen de unas elecciones limpias y libres en un país feliz. Los grupos de derechos humanos exigieron respuestas, ante el temor a que Bielorrusia hubiera podido tener acceso al contenido de los cables. Nadie contestó. Julian no quiso estudiar el asunto. Para ser una organización supuestamente dedicada a los derechos humanos, la aparente falta de preocupación ante una acusación tan grave fue apabullante.

Mis visitas al cuartel general de Wikileaks se volvieron menos frecuentes, y traté de salirme de la organización antes de cumplir mi periodo. Me negaron el permiso. Durante varios días me acorralaron para pedirme que firmase un acuerdo para mantener la boca cerrada. Se pidió a los miembros de confianza que "ejercieran presión psicológica" para animarme a firmar, lo cual me demostró que había un espíritu cada vez más similar al de una secta en el interior del grupo.

Me sentí inquieto e indeciso. Seguía pensando que los objetivos de la organización, en muchos sentidos, eran loables, que las presiones económicas y legales eran injustas y que su modo de publicar los cables era mucho más responsable de lo que le reprochaban. Pero no podía estar de acuerdo con su cultura interna, su falta de exigencia de responsabilidades, su inclinación a mentir en público y, sobre todo, el hecho de que no condenaran a Shamir. Apoyaba los principios de la organización, pero no sus métodos.

La última gota llegó el viernes pasado. Al anunciar la existencia del alijo de documentos sin editar y publicarlos en su totalidad, Wikileaks ha hecho más daño a la causa de la libertad en Internet -y a los que se atreven a denunciar- que cualquier acción represiva que pudiera emprender jamás el Gobierno de EE UU.

Antes de que se empezaran a publicar los cables cuidadosamente editados, hubo activistas de los derechos humanos, ONG y grupos que trabajan con víctimas de crímenes espantosos que se pusieron en contacto con Wikileaks para pedirnos que no se hiciera público ningún nombre.

Los cables contienen detalles sobre activistas, políticos de oposición, blogueros en países autocráticos con sus nombres reales, víctimas de crímenes y coacciones políticas y otros a quienes su conciencia les empujó a hablar con el Gobierno de EE UU. Nunca deberían haber tenido que sufrir el temor a quedar al descubierto por culpa de una supuesta organización de derechos humanos.


WIKILEAKS

PUTIN; " NO ESPERABA TANTA GROSERIA, ARROGANCIA Y FALTA DE ETICA"

El primer ministro ruso critica los despachos en los que diplomáticos de EE UU lo caracterizan como un macho alfa y ridiculizan a Medvédev

Vladímir Putin, el primer ministro ruso, ha roto su silencio sobre las revelaciones de Wikileaks y ha mostrado su malestar por las comparaciones hechas por los diplomáticos estadounidenses sobre su persona y sobre el presidente Dmitri Medvédev. Para el hombre fuerte de Rusia, el haberle caracterizado a él como a Batman y a Medvédev como su ayudante Robin tiene como fin "denigrar" a uno de los dos.

En una entrevista concedida a Larry King para el canal CNN, Putin señaló que esa comparación "trata de hecho" sobre la "interacción" de ambos dirigentes. Y esta interacción entre Medvédev y él "es una cosa importante para la política interna del país".

"Hablando francamente: No nos esperábamos que esto sería hecho con tanta arrogancia, tan groseramente y de una manera tan poco ética", señaló Putin en el primer comentario que hizo sobre los documentos hechos públicos por Wikileaks. También recalcó que Washington no suele recibir bien las críticas sobre su sistema político.

Medvédev, por su parte, no ha realizado todavía ningún comentario al respecto y su portavoz se limitó a decir que en ellos no ve nada interesante.

El primer ministro ruso señaló: "Algunos expertos consideran que alguien está utilizando a Wikileaks para sus fines políticos". Puede ser, aventuró, y agregó: "Pero si no es así, los servicios diplomáticos deberían prestar mayor atención a la necesidad de garantizar la confidencialidad de su correspondencia".

A pesar de dejar claro que tanto él como Medvédev están molestos, Putin minimizó la importancia de las publicaciones. "Por lo demás, fugas [de información] semejantes habían ocurrido antes, así es que esta no es una catástrofe", manifestó.

Los dos dirigentes principales de Rusia continúan gozando de una gran popularidad entre la población: según muestran las encuestas, esta es superior al 75%. La novedad de los últimos sondeos es que Medvédev ha alcanzado prácticamente a Putin, del que lo separa solo un 1%.

En la lista de los 100 políticos más influyentes de Rusia que publicaba ayer Nezavísimaya Gazeta, Putin ocupa el primer lugar con 9,49 puntos y Medvédev el segundo con 9,39. Sin embargo, la diferencia en el ranking anual de Forbes sobre las personas más influyentes del mundo es mucho mayor: el primer ministro ruso ocupa el cuarto lugar y el presidente el decimosegundo.

Putin reiteró que junto con Medvédev decidirán "de común acuerdo" quién será el candidato en las elecciones presidenciales que deben celebrarse en Rusia en 2012. "Veremos. Queda mucho tiempo para los comicios", señaló. Lo que está claro es que el próximo jefe de Estado será uno de ellos.

A lo largo de la hora que duró su entrevista Putin se mostró relajado, según han comentados fuentes de la cadena que ha adelantado hoy a la prensa extractos de la conversación. El primer ministro ruso advirtió que si EE UU no ratifica el nuevo tratado START firmado en abril pasado por Medvédev y Barack Obama, Washington obligará a Moscú a aumentar su potencial nuclear.

"No es nuestra elección; nosotros no queremos esto. Pero no está en nuestro poder [obrar de otra manera]. Nosotros decimos simplemente que es esto lo que sucederá si no nos ponemos de acuerdo para hacer esfuerzos conjuntos en esta esfera", señaló Putin.Medvédev había advertido en su discurso sobre el estado de la nación que si Occidente no crea con Rusia un escudo antimisiles en común, se desencadenará una nueva carrera armamentista.



viernes, 2 de septiembre de 2011

WIKELEAK

COMO LEER UN CABLE DIPLOMATICO

Glosario de abreviaturas militares y diplomáticas

Una guía para comprender mejor los documentos filtrados por Wikileaks


ACM (Assistant Chief Mission): Ayudante del Embajador

ADV (Adviser): Asesor

AMB (Ambassador): Embajador

ARSO (Assitant Regional Securtiy Officer): Oficial Ayudante para la Seguridad Regional

C (Confidential ): Reservado

CDA (Charge d'affaires): El encargado de negocios de la Embajada. Generalmente actúa como el número dos de la legación

Clear by: Aprobado por...

CM (Chief of Mission): Responsable de una Embajada, generalmente el embajador

DCM (Deputy Chief of Mission): El número dos de la Embajada

DOD (Departament of Defense): Departamento de Defensa de EE UU

GoA (Government of Algeria): Gobierno de Argelia

GoI (Government of Israel): Gobierno de Israel

GoS (Government of Spain): Gobierno de España

HMG (Her Majesty Government): Gobierno de Reino Unido

HQ (Head Quarter): Cuartel General

IIAF (Imperial Iranian Air Force): Las fuerzas aéreas iraníes

INR (Bureau of Intelligence and Research): Oficina de Inteligencia e Investigación del Departamento de Estado

INR/B: Sección del INR encargada de realizar biografías (información sobre personas)

MFA (Ministry of Foreign Affairs): Ministerio de Asuntos Exteriores

MLAT (Mutual Legal Assistance): Cooperación judicial, asistencia legal mutua

MOD (Ministry of Defence): Ministerio de Defensa

MOJ (Ministry of Justice): Ministerio de Justicia

MP (Member of the Parliament): Diputado británico

NF / Noforn (Not Releasable to Foreign Nationals/Governments/ Non-US Citizens): No entregable a ciudadanos o a países extranjeros

PM (Prime Minister): Primer Ministro

Polof (Political Office): El Consejero político

Reftel (Reference telegram): Telegrama de referencia

S (Secret): Secreto

SAG (South Africa Government): Gobierno de Sudáfrica

SBU (Sensitive But Unclassified): Confidencial pero sin clasificar

SBU/N (Sensitive But Unclassified): Confidencial pero sin calsificar / No entregable a ciudadanos o países extranjeros

SIPDIS: Documento enviado a través del SIPRNet

SIPRNet (Secret Internet Protocol Router Network): El sistema de redes informáticas interconectadas que usa el Departamento de Defensa de EE UU

U (Unclassified): Sin clasificar

USG (US Government): Gobierno de Estados Unidos



Papeles del Departamento de Estado

Es un trabajo de lectura, análisis, selección, contraste e interpretación periodística de los más de 250.000 documentos filtrados por la organización Wikileaks el 28 de noviembre de 2010. Entre los archivos hay comunicaciones enviadas desde la Administración central estadounidense (Departamento de Estado, Defensa, etcétera.) hacia sus representaciones diplomáticas en el mundo; en sentido inverso, desde estas delegaciones hacia Washington; mensajes compartidos entre diferentes embajadas de EE UU, y también entre legaciones de ese país y misiones de otros países.

¿Qué relevancia tienen los documentos filtrados?

La filtración tiene una gran trascendencia, puesto que revela detalles de grandes campañas bélicas y conflictos diplomáticos actualmente en curso y pone en evidencia prácticas de las embajadas y el Departamento de Estado estadounidense que hasta ahora permanecían inéditas.

¿Cuántos documentos se han dado a conocer?

Son en total 251.287 y abarcan el periodo comprendido entre diciembre de 1966 y febrero de 2010, aunque en su mayor parte corresponden a los dos últimos años.

¿Qué nivel de confidencialidad tienen los informes?

Existen seis tipos de documentos, listados a continuación por orden de mayor a menor nivel de confidencialidad:

1. Secreto "noforn" (no entregable a personas o a países que no sean EEUU)

2. Secreto

3. Reservado "noforn"

4. Reservado

5. Sin clasificar / Exclusivamente para uso oficial

6. Sin clasificar

¿A qué países afectan?

Prácticamente a todos los del mundo, aunque las comunicaciones de las embajadas inciden especialmente en asuntos relacionados con Irán, Pakistán, Afganistán, Turquía y Rusia.

¿Qué países pueden verse más perjudicados por las filtraciones?

El más perjudicado es sin duda Estados Unidos. Los documentos nacen siempre de funcionarios de este país, bien a través de una de sus embajadas, bien a través de la Administración con sede en Washington. No obstante, otros muchos Estados y organizaciones, retratados y mencionados en las comunicaciones, se pueden ver también obligados a tomar medidas de protección después de esta publicación.

¿En qué idioma están redactados los documentos?

Íntegramente en inglés. En los informes publicados, han sido eliminado los datos o nombres que podrían comprometer la seguridad.

¿Existe algún tipo de coordinación entre los medios que tienen en su poder los archivos?

Hay un acuerdo sobre la publicación simultánea de los mismos documentos de relevancia internacional y las fechas de su difusión. Los medios tienen autonomía para decidir sobre la selección, valoración y publicación de las comunicaciones que afecten a sus países.

¿Existen precedentes de una filtración masiva de este tipo?

El pasado 22 de octubre, Wikileaks filtró otros 391.832 documentos sobre las operaciones militares en Irak y el papel desempeñado en la campaña por las tropas estadounidenses e iraquíes. Anteriormente, en julio, había hecho públicos 76.607 informes de la guerra de Afganistán.



¿Qué consecuencias han tenido las anteriores filtraciones?

Las repetidas filtraciones de Wikileaks están obligando y obligarán en el futuro al replanteamiento de los métodos de comunicación que EE UU tiene establecidos para sus canales diplomáticos y militares. Hay abiertas investigaciones por parte del Gobierno estadounidense para esclarecer el origen de las anteriores filtraciones. El Pentágono ha pedido a la prensa que no divulgue los documentos.

¿Quién es el responsable de las filtraciones?

Una conexión cifrada permite a cualquier persona el envío a Wikileaks de forma anónima y sin dejar rastro de cualquier tipo de archivo. Hasta el momento, hay un detenido, el soldado estadounidense perteneciente al departamento de inteligencia Bradley Manning, destacado en Bagdad (Irak). Está acusado de entregar a Wikileaks documentos secretos, entre ellos, un vídeo de 39 minutos en el que un helicóptero Apache abate en la capital iraquí a dos empleados de la agencia Reuters junto a otras 10 personas.

¿Qué es Wikileaks?

Wikileaks es una web dedicada a la publicación de informaciones anónimas y filtraciones sensibles, especialmente de carácter gubernamental, aunque también bancario, religioso o corporativo. Su base de datos alberga más de un millón de documentos. Wikileaks comenzó la publicación de documentos en 2007, aunque ha sido en abril de 2010 cuando ha alcanzado una repercusión mundial, tras hacer público el vídeo en el que mueren por disparos estadounidenses dos empleados de Reuters. En julio, protagonizó la que hasta entonces era la filtración masiva más importante de la historia con cerca de 77.000 documentos sobre la guerra de Afganistán. Tres meses después, el portal filtró casi 400.000 archivos sobre la contienda en Irak. Wikileaks se financia con donaciones anónimas y tiene un presupuesto de unos 712.000 euros anuales. Asegura que cuenta con 10.000 donantes. El cofundador y actual director es el australiano Julian Assange, de 39 años y antiguo hacker, que vive en Suecia. Tiene una demanda de arresto internacional lanzada por INTERPOL, tras una orden emitida por la justicia sueca por una presunta violación. La plantilla estable de la web es de una veintena de personas y cuenta con casi un millar de colaboradores entre periodistas, abogados y personal informático. Asegura que contrasta la veracidad de los documentos que publica.

¿Qué sistema de comunicación utilizan los cables del Departamento de Estado?

Tras el ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001, se detectaron unos fallos de coordinación entre los servicios de inteligencia estadounidenses que recomendaron la necesidad de un modelo de comunicación que permitiera a los diferentes responsables de la seguridad compartir datos extraídos por el Departamento de Estado. Se extendió, por tanto, a partir de esa fecha el uso de un sistema de Internet del Ejército norteamericano denominado SIPRNET, un acrónimo de Secret Internet Protocol Router Network.

Todos los cables que se incluyen en esta filtración fueron enviados por ese medio, como se comprueba por la etiqueta que cada uno de ellos lleva en su cabecera, la palabra SIPDIS, que son las siglas para Secret Internet Protocol Distribution. Al menos 180 embajadas norteamericanas alrededor del mundo utilizan actualmente ese sistema de comunicación, según informes elaborados por el Congreso norteamericano. Aunque se exigen fuertes medidas de seguridad para el uso de ese sistema, como la de mantenerlo abierto únicamente cuando el usuario está frente a la pantalla, la exigencia de cambiar la clave cada cinco meses o la prohibición de utilizar cualquier clase de CD u otro método de copia de contenidos, el número de personas que ahora acceden a la información se ha restringido notoriamente


EJEMPLO DE COMO SE VE EL ENCABEZAMIENTO DE UN CABLE



ID: IDENTIFICACION

231221



Date: FECHA

2009-10-26 00:14:00



Origin: ORIGEN

09BEIJING2963



Source: FUENTE

Embassy Beijing



Classification: CLASIFICACION

SECRET



Destination: DESTINO , PUDEN SER VARIOS

VZCZCXRO0653
OO RUEHCN RUEHGH RUEHVC
DE RUEHBJ #2963/01 2990014
ZNY SSSSS ZZH
O 260014Z OCT 09
FM AMEMBASSY BEIJING
TO RUEHC/SECSTATE WASHDC IMMEDIATE 6589
INFO RUEHOO/CHINA POSTS COLLECTIVE
RUEKJCS/SECDEF WASHINGTON DC
RUEKJCS/JOINT STAFF WASHINGTON DC
RHEHNSC/NSC WASHDC
RUEAIIA/CIA WASHINGTON DC
RHMFISS/CDR USPACOM HONOLULU HI




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